COMO DEBEMOS VER LAS
PRUEBAS DE DIOS
9
Abril 2026
Generalmente, las pruebas de Dios se perciben de forma
negativa, lo que nos genera temor o terror.
Cuando fallamos, a menudo nos sentimos culpables.
Dios nos pone a prueba a todos, no para que nos sintamos
condenados por nuestros fracasos, ni siquiera para conocer nuestra condición
espiritual.
Él siempre sabe exactamente en qué punto nos encontramos en
nuestro camino espiritual.
El problema es que nosotros mismos no tenemos una evaluación
clara de nuestra condición ni de nuestro progreso hacia el Reino.
Las pruebas no revelan
nada a Dios; nos revelan algo para que nuestra perspectiva se alinee mejor con
la suya.
Dios nunca se ha preocupado demasiado por nuestra perfección
personal.
Al igual que con los hijos de Israel, nos guía en un camino
por el desierto, donde se nos presentan pruebas periódicas.
Cuando Dios evalúa nuestras pruebas, vemos cuánto hemos
aprendido y cuánto hemos dejado de aprender.
Debemos conocer ambas caras de la moneda, por supuesto, pero
mientras progresemos, Dios nos anima, sabiendo que todos necesitamos tiempo
para comprender su voluntad.
Solo cuando no progresamos en absoluto las cosas pueden
complicarse. (¡Quizás nos hemos saltado demasiadas lecciones!)
A medida que progresamos, Dios se toma el tiempo necesario
para enseñarnos a un ritmo que Él cree que podemos comprender.
Como buen Padre, no se conforma hasta que seamos plenamente a
su imagen.
Sin embargo, sabe que esta meta no se alcanza en un solo día.
Por lo tanto, lo
fundamental es que seamos diligentes y sigamos aprendiendo algo cada día,
aprovechando el tiempo que se nos ha dado.
Mientras tanto, no nos dejemos abrumar por la culpa si no obtenemos una calificación perfecta en cada examen.
Recordemos que Dios no nos ve como somos ahora, sino como nos
estamos convirtiendo.
E.W.J

No hay comentarios:
Publicar un comentario